Innovación, diseño, simplicidad y fiabilidad para un baño mejor

25.04.2017

Las duchas de obra integradas en el pavimento son una solución innovadora y atractiva a la hora de plantear una reforma en el baño. Permiten proyectar espacios continuos, sin interrupciones, mejorando el confort y el diseño y ofreciendo como resultados baños creativos, bellos, armoniosos y donde se aprovecha mejor el espacio disponible.

Ventajas de la ducha a ras de suelo

Una ducha a ras de suelo ofrece sin duda una solución para prácticamente cualquier baño. En el caso de personas mayores y con movilidad reducida, los beneficios son evidentes. Sin embargo, y aunque está claro que se trata de una preferencia a nivel de diseño, este tipo de duchas pueden ser también muy útiles en los baños pequeños.

Si no se dispone de un espacio amplio, una ducha a ras de suelo es sinónimo de un baño mejor. Su diseño ofrece un ambiente despejado. A diferencia de las duchas tradicionales, este tipo de elementos no da sensación de ser intrusivos y no ocupa mucho espacio.

La transición sin obstáculos entre el suelo y la ducha hace que se integre perfectamente con el resto del diseño del baño. A esto podemos añadir que normalmente la separación vertical suele estar hecha de vidrio tratado y sin armazón, e incluso, dependiendo de la distribución del espacio, puede llegar a ser innecesaria.

 

 

Instalables en cualquier baño

Este tipo de duchas se pueden colocar en cualquier tipo de baño, cuando la obra es nueva o cuando se produce una reforma desde cero

Con respecto a los desagües, se pueden elegir de pared o de suelo. En el caso de elegir de pared, el agua desaparece por una pequeña ranura, oculta por un embellecedor esmaltado o cromado. Las ranuras en el suelo por su parte evitan que el agua salpique en la pared y se disperse por el resto de la habitación.

Este tipo de duchas combinan perfectamente con cualquier tipo de suelo y ofrecen a todas luces un baño mejor.

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